Para concluir, simplemente mencionar que aunque la problemática ambiental parezca tan amplia que no podremos frenarla de manera individual, siempre hay un primer paso que dar, y en este caso, es el de comprender el problema y analizar cómo podemos influir sobre él.
Hemos de ser capaces de analizar nuestras acciones y nuestros hábitos de consumo de un modo crítico, con conocimiento de hacia dónde nos conducen. Sólo de este modo podremos dirigirnos hacia el necesario equilibrio.
|